Birdman, del mexicano Alejandro González Iñárritu, fue la gran triunfadora de los premios Óscar al llevarse cuatro estatuillas: mejor película, director, fotografía y guión original.
El Gran Hotel Budapest le empató con cuatro, aunque en categorías menores: banda sonora, diseño de producción, vestuario y peluquería. Ambas cintas tenían 9 nominaciones.
Los premios a mejor actor y actriz se los llevaron los favoritos: Eddie Redmayne por su interpretación del físico Stephen Hawkings en La teoría del todo y Juliane Moore por Siempre Alice, donde encarna a una mujer que padece Alzheimer.
Como actores de reparto también triunfaron quienes partían favoritos: J.K. Simmons por su papel en Whiplash y Patricia Arquette por Boyhood.
Esta última, que partía con seis nominaciones, solo terminó llevándose ese premio.
